De alguna forma, el siguiente consejo no me lo pidieron, pero como se trata de alguien a quien quiero mucho ojalá esté a tiempo de que lo lea.
Todos (las personas que conozco) han tenido una aventura de un día; comúnmente hay alcohol de por medio, una depresión sentimental o ambas, que te llevan a refugiarte en una persona que conoces un día por casualidad, puede ser desde tropezar con él en una esquina o, lo más común, encontrarlo en una reunión de amigos; también hay quienes eligen al amigo o al compañero de la oficina, pero eso es peor que involucrarte con alguien lejano, porque luego es muy difícil retomar la relación que tenían antes.
Sí, yo siempre he dicho que no hay mejor cosa que consolar las penas con alguien al lado, y qué mejor que ese alguien te dé ese extra que una amiga (si eres mujer) o amigo (si eres hombre) no te puede dar (al menos que te gusten las personas de tu mismo sexo), pero sólo para eso son, para una noche, para una ocasión, o bien lo puedes mantener para esos días en los que necesitas compañía, siempre y cuando la persona en cuestión esté bien consciente de que así es y no más.
No cometas el error de llevar esa relación a otro panorama, porque aunque también conozco casos donde funciona, hay otros donde es un desastre total y esa persona, por la que muy probablemente no sientas nada, se puede obsesionar al punto de querer involucrarse en tu vida más allá de lo que debiera.
Por eso, si te gusta mucho, mejor date la oportunidad de conocerla y si te sigue gustando, entonces puedes tener con tranquilidad una relación seria, donde no sea el sexo el único interés que impere. Y si no te gusta, pues a volar, que pájaros hay y de muchas clases, sólo tienes que elegir el mejor.
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abrahammmmmmmmm ya puedes comentar como anónimo..
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